|
||
9/3/2010 - NBA
Manu Ginóbili jugó un partido fabuloso, pero los Spurs dependieron excesivamente de él y de George Hill y terminaron perdiendo por 97-95 ante Cleveland, en un partido muy ganable, a partir de la ausencia de LeBron James en el local, reservado por Mike Brown.
San Antonio no supo sacar ventajas en el inicio y fue Ginóbili, con 14 puntos en el cuarto inicial, más 9 en el segundo, el que mantenía a su equipo en juego.
De todos modos, aún sin quebrarlo, los Spurs dominaban el tanteador por 2 a 6 puntos, y así ingresaron al cuarto final. Manu ya tenía, a esta altura, 26 puntos, pero Duncan no aparecía y faltaba la tercera pata (Parker se perderá el resto de la fase regular por una fractura en el cuarto metacarpiano de su mano derecha).
El cansancio de Ginóbili, la aparición de Delonte West y la poca influencia de Duncan en ofensiva, le permitieron a los Cavs pasar al frente 89-88 a dos minutos del final, y de ahí en más hubo aciertos y errores por ambos bandos.
San Antonio se equivocó más y lo pagó carísimo, más allá de que pudo llevar el partido a suplementario. Tuvo mala suerte, porque 3 abajo, Manu clavó un triple tremendo, que en realidad fue doble porque en la revisión de la jugada se vio que había pisado la línea. Los Cavs no fallaron libres y San Antonio desperdició su última chance en manos de Roger Mason.
Victoria para Cleveland 97-95, con 16 de West, la figura, y 17 de Mo Williams. Hill anotó 23 en los Spurs, mientras que la planilla de Ginóbili fue tremenda: 38 puntos (5-12 dobles, 7-11 triples, 7-7 libres), 7 rebotes, 5 asistencias y 2 recuperos en 37 minutos.
Fuente: Básquet Plus
Foto: NBA